“Pagar por pasar” esta frase podría ser de las más
utilizadas cuando en familia jugamos a un popular juego de mesa. Si analizamos el Monopoly con
detenimiento, nos encontramos que se trata de un juego en el que
tratamos de arruinar a nuestros contrincantes a través de chanchullos y
alianzas con el resto de participantes; a fin de que algún jugador se quede sin
dinero para poder seguir pagando más multas y así deba rendirse.
